"El Estado, para quien lo mira históricamente -no meramente como un criterio jurídico o económico- no es un aparato mecánicamente establecido con una finalidad utilitaria, ni es el Fisco, ni es la burocracia. Es, como dijo Burke, algo que no debiera ser considerado apenas mayor que un contrato de sociedad para negocios sobre pimienta o café, telas de indiana o tabaco, u otro objetivo de pequeña monta, para un interés transitorio y que puede ser disuelto al capricho de las partes. Debe ser considerado con reverencia; porque no es una sociedad sobre cosas al servicio de la gran existencia animal, de naturaleza transitoria perecedera. Es una sociedad sobre toda ciencia; una sociedad sobre todo arte; una sociedad sobre toda virtud y toda perfección. Y como las finalidades de tal sociedad no pueden obtenerse en muchas generaciones, no es solamente una sociedad entre los que viven, sino entre los que están vivos, los que han muerto y los que nacerán"
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